Primeros pasos con vitrinas vivas
El arranque nace de la confianza: saluda, escucha, pregunta, vuelve mañana. Mapear tiendas dispuestas, horarios amables y espacios disponibles abre un calendario posible. En una panadería, Doña Marta colocó la primera tarjeta; una semana después, veinte relatos convivían con las magdalenas, atrayendo clientes, sonrisas y conversaciones difíciles de olvidar para quien solo iba por pan.